miércoles, 23 de septiembre de 2015

La Fierecilla inmolada

El tesoro que no ves 
La inocencia que no ves 
Los milagros que van a estar de tu lado 
Cuando comiences a leer de los labios 
Y a ignorar los embustes y gustar 
Con tu lengua de las aguas que son dulces 
AUNQUE TE SIENTAS MAL...

(El tesoro de los Inocentes- Indio Solari)



¿Vieron esa gente que vive en pareja, siempre eternamente?, bueno no. ¿Vieron esa gente súper enamoradiza que salta de amor en amor y siempre anda feliz?… bueno tampoco.¿ Vieron las minas que se tatúan con letras cursivas en el brazo o en las costillas: all you need is love, love is in the air, y etc etc? bueno MENOS.

Nunca te preguntaste ¿como hace esa gente para vivir el amor, así, como algo natural, como algo simple? ¿Como hacen los famosos para separarse y al mes aparecer divains en la tapa de otra revista con NOVIO, nuevo, (nunca chongo)? Y lo peor de mundo: ¿Cómo hacen para no sufrir?, bueno lamento decirte que nunca lo vas a saber, porque vamos a sincerarnos: vos boluda que me lees, como yo, no nacimos para eso.
Ni aunque vayamos a 15 iglesias evangélicas se nos va a aplicar el “pare de sufrir”, ni aunque vayamos a mil brujas a quitarnos otros mil gualichos. No tenemos suerte.

A mí el amor me hace Bullying, me canta: “nadie pasa en esta esquina… aquí mandan las divinas…” como desde tiempos inmemorables. Desde que me gustaba ese carilindo de la primaria, que encaraba a todas en los bailes menos a mí. (Y que por eso yo me comí a su grupo de 5 amigos… bueno no nos vayamos por las ramas) El amor no me gusta y yo no le gusto a él. 

Yo no soy la más linda del amor como canta el Indio Solari, soy la más looser.

Vos que me lees al unisonó y recordas las 15 veces que ya te rompieron el corazón, y le reclamas al difunto de Leo Mattioli, porque al final fueron muchísimo mas de 10, quiero que sepas que vos y yo somos el lado B de lo que todos desean. Las discapacitadas emocionales. Las que a van a contramano. Sobre las que casi ningún novelista escribe, las que nunca vamos a ser protagonistas de ninguna película, ni de ninguna serie.

Pero al menos, yo por eso no me siento mal, creo firmemente que la persona que disfruta y aprende a estar sola, como yo, es harto sabia. Pocos son los que aprenden a vivir con la soledad de una manera muy feliz aunque a la sociedad no le guste, peeero cada tanto piso el palito, y cuando lo piso reparo en que pocas cosas me dan tanto miedo como enamorarme.

O sea, no jodamos, yo realmente no sé como las personas que les gusta alguien dicen sentir mariposas en la panza. Yo tengo palpitaciones y se me cierra el pecho. Siento morir. Me da pánico, llamen a mi psiquiatra.
A mi cuando me empieza a gustar un tipo ya arranco a pensar en cuando me va a empezar a dejar de gustar. Ya me estoy imaginando que va a fracasar todo como siempre. Creo que hasta me tranquiliza pensar que va a desaparecer y tirar la de humo como a veces pasa, y si no pasa te juro por mi vida que voy a hacer todo lo posible para que pase, o lo voy a terminar abandonando yo por las dudas. Y si llega a parecer buen pibe no me importa, para las discapacitadas emocionales como yo, todos son hijos de puta hasta que se demuestre lo contrario. No existe presunción de inocencia alguna
Y así pasó muchas veces, como si en el fondo disfrutara que saliera mal, porque siempre, siempre es mejor lo conocido y lo seguro... pero bueno, no es normal... ni sano.

Así llegue un día al consultorio de mi psicóloga Natalia, decidida a tratarme, por si algún día (y espero que en esta vida) se alinean todas las galaxias me enamoro y me corresponden.
Tenía que curar mi miedo a enamorarme, esa compulsión a querer expulsar el cuerpo extraño que estaba en mi organismo cada vez que me gustaba un tipo.
Pero para curarte de ese miedo tenes que estar dispuesta a enamorarte como primer paso, o sea,.. Así como hay millones de parejas que son infelices y no se separan, por miedo a salir de la zona de confort, hay aca una soltera, que no cede porque la está pasando bomba garchando free por la vida.  Y fuera de la zona de confort esta el coco del amor, al que no queremos enfrentarnos.

Pero es imposible llevar a cabo una terapia para curarte de algo si no te le enfrentas, ¿no?, y si encima tu obra social de mierda te habilita solo 40 sesiones porque cree que todos tus mambos y traumas se curan por arte de magia, ni te cuento el nivel de resistencia y presión que vas a sentir al nuevo tratamiento.

Después de estirarla un tiempo, lo más que pude, revolviendo las mierdas familiares y traumas infantiles, que me dejaban culo para arriba y me trasladaban a una depresión post sesión de la puta madre, llego el momento de poner manos a la obra.
Teníamos que encontrar un conejillo de india para hacer un reality show del amor.

El casting para encontrar el príncipe azul es lo más emocionante del mundo, a lo mío me llamaron… pero nada es gratis en esta vida, menos para Natalia, mi psicóloga, que me insertaba horribles ideas acerca de los hombres que siempre me gustaron: HIJOS DE PUTA, MARGINALES SOCIALES, FIESTEROS y OTRAS YERBAS. A partir de ahora tenía que buscar hombres “buenos”

-       ¿De qué me estás hablando Willys?¿Por qué no puedo volver a intentar con uno de esos? Son mi base alimentaria desde que tengo 13 años,
-       Es que vos te metes en la jaula con los leones Mariana, cualquiera tendría miedo de enamorarse con esos tipos.
-     ¿Cómo que no puedo ser la reina de la manada, después de domarlos, Natalia?
-       Si, los domaras y te saldría bien no estarías acá, Mariana

Brutalidad Psicológica le dicen...

En fin el objetivo era este:
*conseguir un tipo
*Tratar de no cogérmelo en la primera cita, para generar
más encuentros y más interés
* aguantarme las ganas de eyectarlo de mi cama y de mi vida a los 10 minutos de terminar de tener sexo
*convencerme de verlo un par de veces más (gustarle al tipo, detalle)
*hasta que me empiece a gustar
*y cuando me empiece a agarrar miedo, atacar el problema

Claro, como si lograr todo lo anterior no fuese un problema…
 Los psicólogos plantean todo como si fuera muy fácil, se piensan que conseguir un tipo que te guste y le gustes (a una enferma como yo encima) es como pedir una Pizza. 
Ah, sí si, salgo de la sesión y  la encargo …

Natalia me encajo un par de tips mentales que intente aprenderme a la perfección:
“ déjate llevar”  “no te muestres como la escritora de un blog femenino que odia a los hombres y tiene una ligera compulsión a acumular historias de sexo casual” “no abras tanto la boca, mejor permanecer callada y no despejar dudas” “no seas fría y orgullosa” “no esperes que el tipo tome la iniciativa, vos podes también y no es el fin del mundo” y un par de giladas mas… pero la más importante: NO REPETIR EL PATRÓN DE HOMBRES QUE ME GUSTAN.

Con toda esa nueva información salí a la cancha.

Estar con hombres “buenos”, para mí, es como darte cuenta que sos hipertenso a los 55 años y tener que empezar a comer sin sal… la comida tiene gusto a nada, es más aburrido que chupar un clavo. Tuve que conocer tipos aburridos al nivel de salir a tomar algo y terminar hablando del nombre de sus maestras del jardín de infantes. Obvio que me acostumbre rapidísimo a no coger en la primera cita para perpetuar algo más duradero, porque eran tan amebicos que me secaban hasta las ganas de vivir además de la c*ncha.

Dar un giro así de 360 grados fue muy estresante, y desorientante. Era un mundo nuevo. Donde nunca me había movido. Por primera vez era virgen de algo… ¡¡¡para vos Mami!!!

En fin hasta que un sábado conocí a Martín, Martín no calificaba como experimento porque estaba solo unos días en Buenos Aires, a punto de firmar un contrato para irse a trabajar a Chile, pero bueno, lo tome como el permitido semanal. Igual desde nuestra primera cita intente practicar los "tips", y aunque terminamos teniendo sexo salvaje a las 2 horas de conocerlo, lo invite a quedarse a dormir en casa, le conteste los mensajes al día siguiente, fui amable todo el tiempo y accedí a seguirlo viendo, y “practicando” … hasta que me fui enroscando, clarines.

El problema es que Martin siempre se estaba por ir a trabajar al exterior, a punto de firmar un contrato Laboral, con lo cual estaba practicando mal, no podía dejarme llevar, porque estaba metida en una historia que tenia fecha de vencimiento, que no iba a funcionar y esta vez no iba a ser por mis miedos…

Además para que los voy a mentir… Martín era jugador de fútbol (…) y estaba “recién” separado de su ex mujer con una beba pequeña…
Justo lo que no me había recomendado mi Psicóloga.

Estaba haciendo las cosas más que mal… como siempre, si no, no me leerían, ¿no?.
No estaba en una jaula con Leones… estaba en Jurasic Park

Y bueno, el reality show estaba en marcha y había que aprovechar lo que estaba en juego, además Martín me estaba encima casi todo el tiempo, era súper bueno, amable, respetuoso, caballero y juro que era distinto a todos los jugadores de fútbol, cuack…
Está bien, me estaba convirtiendo en la imbécil que nunca había querido ser, de hecho me aguante cosas inaguantables como que viajara a visitar a su beba y se quedara en la casa de la “ex” mujer, y me dejara de escribir mientras duraba la estadía, que tuviera dos celulares y un hermano que estaba EXPLOTADO, y que me mordí la lengua para no proponerle un trió, y etc.
 Es que estaba practicando chicas, no me digan nada, según Natalia ser tan desconfiada no ayudaba a mis miedos, y que “vos seas una hija de puta con ellos, no significa que ellos vayan a ser iguales que vos” y bla bla, no sé cómo la maldita me enroscaba para que siempre desistiera de mis ganas de dejarlo constantemente.
Es que en realidad de eso se trataba el tratamiento.

Tuve que hacer cosas horribles… tenía que escribirle cuando el no me escribía, y soportar  la HORRIPILANTE, AGOBIANTE Y DESESPERANTE espera de que me conteste… ¿WTF?
Tuve que invitarlo a que hiciéramos salidas fuera de mi cama y de mi casa… ¿?¿?¿?!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Tuve que decirle que estaba indispuesta pero que si quería viniera a casa que le cocinaba algo y veíamos una “peli ” ¿Leyeron bien?¿OYERON ESO? Es el ruido de mi orgullo rompiéndose… quiero la eutanasia.

Aguante crisis de todo tipo durante 3 meses, busque un millón de excusas para abandonar la relación, estuve a punto de mandarlo a cagar como 5 veces, me emborrache hasta la médula 100 fines de semana de gira interminable con amigas para conocer otros tipos que reemplazaran a este - sin suerte claro- soy Mariana obvio… tuve toda tipo de ataques de ansiedad, pánico y nervios mientras estaba con Martín, que oculté lo suficiente para que nunca JAMAS se diera cuenta lo que pasaba, ni de que estaba siempre a punto de abandonarlo, ni etc.
Martin nunca se iba ni del país, ni de mi vida, insistía el maldito hijo de perra, no me daba el gusto de abandonarlo ni me abandonaba el.

Oh Dios, tachaba las sesiones con la Psicóloga con palitos en un almanaque… hasta que me fueron quedando pocas y me di cuenta que me iba a dar un ataque, que realmente lo necesitaba a Martín, porque estaba hasta las bolas, pero por sobre todas las cosas necesitaba a NATALIA… Natalia no me dejesssssssssssssssssssssssss por favor, habilítame más sesiones, gestionemos algo en la obra social.
Fui llorando con mis mejores armas de actuación (¿?) a la auditoria psicológica para pedir más sesiones y con la misma psicóloga, pero solo me dieron 3 mas… si, 3 empanadas… que miseria. . .

Pasado 3 días de mi última sesión Martín me llamó y me dijo que en 5 días se iba, que le había salido un contrato en Colombia y que se iba a jugar al fútbol allá…Houston We have mil problems…
El momento que sabía que iba a llegar, llego… tenía que aprender a seguir sola en este nuevo mundo en el que me había introducido mi psicóloga, a la que a pesar de la resistencia que le opuse tenía que darle aplauso, medalla y beso, porque había logrado domar un monstruo. y lo mas importante es que había logrado hacerme perder el miedo. Porque de no tolerar nada, me había animado a vivir una historia condenada a fracasar, en mayor o menor medida, sin cobardia alguna 
Pude tener una “pseudo” relación amorosa, no exclusivamente sexual, sin comportarme como una hija de puta, y sin querer abandonar a la otra persona por miedo. No sé si fue Martin una circunstancia ocasional que me sirvió en ese momento, seguramente en cualquier otro momento habría integrado la lista de pijas que pasaron por mi vida como un numero más que iba anotando compulsivamente para competir conmigo misma.

Martín se fue, sin saber todo lo el trasfondo que había generado en mi vida, aunque le agradecí la ayuda que me había brindado, nunca supo a que me réferi, obvio que llore 2 semanas, baje dos kilos, estuve con licencia médica, y me la di en la pera con autodestrucción garrafal all inclusive, algunas cosas no cambian, ¿que se creen?... pero las ganas de cogerme cuanto tipo se me cruzara por el frente, nunca volvieron… y ya van muchooos meses, total para intentar otro “experimento” esta vez sé que tengo que elegir bien, no tengo apuro.

Martín y Natalia se fueron de mi vida… y Mariana… ¿se va también?

Para N. C mi terapeuta
 y para vos ilusa, que te pensaste que iba a tener final feliz.. no todavía, pero algún día venceremos