miércoles, 28 de diciembre de 2011

Un día después de vos… cruce los dedos

Con breves palabras y frases varias voy a tratar de describir como una mujer transita un periodo de ruptura con un hijo de puta que se la cogió 5 o 6 veces y le rompió la cabeza… (Es tan ridículo que hasta yo me doy cuenta)


1) La furia con la vida:


“¿Cómo fui a enamorarme de ti… si yo sabía que no era bueno… ♪♫”

¿Quién carajo te mando a cruzarte en mi camino?

Maldigo la maldita y reputisima noche que te conocí.

Debería haber dejado que te levantaras a mi amiga.

Ojala pase algo que te borre de pronto, Una luz cegadora, un disparo de nieve, Ojala no pueda tocarte ni en canciones ♪

Quisiera resetear mi memoria y borrarte de mi vida



2) El odio hacia el hijo de puta:

Ojala se te pudra la pija gigante esa que tenes

Sos el hazme reír de miles de mujeres que se rieron con el primer monologo que te dedique

Seguí comiéndote cucarachas en los bolichitos a los que vas a ver cuál te la chupa como yo y se la traga sin chistar.

Te odiooooooooooooooooooooooooo.


3) La superación:

No me merezco esto, soy una profesional egresada de la mejor universidad del país.

Con un buen pasar económico y un genial futuro.

Una figura y una personalidad envidiada por muchos (?).

Puedo tener al hombre que quiero.

Siempre me repongo de todo lo que me pasa.

Cuando las cosas salen como no las espero la vida me hace más guerrera. (puaj)

Él es un forro con una personalidad intratable.

Nunca va saber tratar a una mujer.


4) La tristeza:


Me siento horrible.

Es tan triste esta vez que no puedo hablar ♪

Me duele el pecho.

No quiero comer.

No quiero coger.

No quiero ni hablar con mis amigas.

No quiero trabajar.

No quiero hacer nada.

Quiero dormirme y despertarme en 5 meses.

Más anestesia por acá por favor.


5) La autodestrucción


Me tomo hasta el agua de los jarrones.

Me aspiro, fumo y tomo todas las drogas del mundo.

Me encamo a cualquiera que se me cruce por el camino.

Voy al boliche donde se que te voy a encontrar a pasearme delante de tuyo mientras te estás comiendo 15 minas y no me das ni bola.


6) El renacer

A medida que pasan los días me siento mejor.

De a poco va saliendo el sol.

Siento que me saque un peso de encima.

Me hace bien salir a despejarme.

Ya quiero conocer otros tipos.

Me siento bien conmigo misma, eso es lo importante.

Resistiréeee, para seguir viviendo ♪

Estoy yendo a Misa.

Empecé reiki, meditación, ingles y retome el gimnasio.

En estos momentos Stamateas y Claudio Maria Dominguez son un bálsamo.

Repita conmigo: yo me merezco algo mejor


7) La realidad:


Solo me cogiste un par de veces.

Soy una enferma mental, caprichosa, histérica.

Sigo revisando tu facebook.

Mis amigas ya no me soportan.

Mis lectoras tampoco.

Esto no da para más.

Basta Mariana.

A la mierda el yoga, el reiki, la espiritualidad y la concha de su madre; pásame la tarjeta de crédito y el whisky .

A la mierda la dieta también.

¿¿A quién le queres mentir Gastón??

Claudio María Domínguez y Bernardo Stamateas son unos reverendos pelotudos.



8) El arrepentimiento

¿En qué estaba pensando cuando te deje?

¿Por qué mis amigas no me frenaron?

Hoy lo veo y le salto al cuello, que el orgullo se vaya a la mierda

Volvamos a coger no era para tanto


9) La felicidad:


Agarre la llave

Hoy me habló por facebook

Abrí el closet

La semana que viene lo veo

Y bueno ladies la carne es débil, y un corderito patagónico que te echa 4 al hilo no lo voy a desaprovechar

Buenas vibras!!

domingo, 4 de diciembre de 2011

El Forro Pijudo

El forro pijudo vendría a ser como una especie de oasis en el medio del Desierto del Sahara, en este reverendísimo año de mieeeeeeeeeeeeerda que me toco, donde exactamente el 85% de mis amantes: no me cogieron porque no se les paro, o se les paro por dos minutos, o se les paro hasta que se pusieron el forro o se les paro solo por un polvo o me encapsularon una teta de tanto apretarla, o me hicieron sangrar un pezón de tanto morderlo o me generaron 3 infecciones urinarias de tanto frotarme bestialmente el clítoris… ¡¡¡ufff, que mala racha!!!
Pero como toda racha tiene su fin, el karma se acordó de que a veces soy buena y le compro sandwiches a Ricardito (el chico que pide monedas en la esquina del laburo) y me mando un chongo como la gente, y así llego a mi vida el forro pijudo. ¡¡¡Gracias Señor Karma!!!!!
El forro Pijudo era un lindo profesional universitario, joven, buen pasar y etcéteras varios, con el que de movida no se dio ninguna de las circunstancias descriptas en el primer párrafo: buenos besos, buena previa, buena piel, buen tamaño; calidad y ¡cantidad! (¡¡¡si cantidad!!!! ¿Se acuerdan de eso?).Cuando en nuestra primera cita, al terminarse la cajita de de preservativos dijo: “- voy a llamar a que me manden otra…“, se escucho el aleluya en cantos Gregorianos en el medio de la habitación del telo y se me pianto un lagrimón.

El forro pijudo, lamentablemente, me gusto instantáneamente. 
Pero es hombre, forro e hijo de algun sorete que lo crió como un descorazonado, y el nene le salió sin sentimientos. 
Y así vine a caer yo en su vida: la simpatía en persona, un volcán de azúcar y dulzura, la más tierna del amor, una catarata de sensibilidad … o sea imagínese el frio que hacía en esa habitación cuando no estábamos cogiendo ¡¡uf!!
Pero yo en el fondo, muy al fondo tengo sentimientos, y este forro me los despertó, y no solo los despertó sino que los pisoteo, escupió y despreció.

El forro pijudo era un tempano de hielo; coger con él era un elixir, pero después del hecho era condenada a 15 minutos de ignorancia y frialdad al costado de la cama hasta que al pijudo se le parara de nuevo, a veces era menos tiempo ¡gracias a Dios!
Que ni se me ocurriera posar mi cabeza en su pecho, la almohada más dura, roñosa y olorienta del mundo era más acogedora que el.
Caminar por la calle a su lado era peor que ir caminando sola por Avenida Saenz en Pompeya de madrugada y esquivando consumidores de pasta base, lo único que iba mirando era su Iphone y a duras penas me monosilabeaba.
Sus manos en mi cuerpo solo iban de mis pechos a mis partes intimas, jamás recorrieron ni mi cara, ni mi espalda, ni mis manos, y menos mi pelo, - ah si, a veces solo para tironeármelo mientras me cogía- (o sea que encima de forro, me arrancaba las extensiones.)
Dormir con él, era peor que con el enemigo, se acostaba y me daba la espalda. ¿Cucha qué???????????? Nah olvídate. ¡¡Que Jesucristo te proteja la espalda, amiga!!. (Es más, si me descuidaba terminaba en el piso porque me empujaba)
Si me cruzaba con él en alguna discoteca me ponía tamaña cara de orto que me hacía sentir la mujer más repugnante y arrastrada de la tierra.
Era tan tan sensible (y oportuno) que un día me manda un sms diciéndome: "¿Donde aprendiste a ser tan puta? Me encanta como te la tragas sin asco…"
No importa cuán linda me vistiera, ni siquiera si lo recibía con una tanga mas chica que las que usa la Cinthia Fernández, podía recibir un elogio de su parte.
Beso, solo cuando nos encontrábamos y cuando nos despedíamos, rectifico: ni siquiera beso, solo pico.
Era tan tan caballero que una noche, camino a un telo, con una temperatura de 5° (y al lado suyo encima hacían unos 5 bajo cero) iba tiritando de frio y cada dos pasos yo decía: “-tengo frio… tengo frio”, pero jamás amago ni a darme su bufanda.
Yo no sabía si me pagaba todo por su machista educación o porque pensaba que era una prostituta que pagó en algún puterio.
El iceberg no se derretía con nada, probé todas las estrategias: hacerme la puta, la buena, la boba, la yegua, la zorra incomprendida, la necesitada de cariño, probé dejarlo un tiempo alegando problemas personales, y depresiones para darle lastima, probé inventarme una relación inexistente en facebook para darle celos, y lo único que logre es que un día me invite a comer comida Mexicana, pero solo porque tenía ganas desde hace mucho y nadie de sus amigotes lo segundeaba. 

Lo peor pero lo peor que tenía el forro es que, aunque apenas me silabeaba, me hablaba casi todos los días, con eso me mantenía ilusionada, atada y encadenada a el.

Era un reverendísimo y nunca mejor dicho: F-O-R-R-O.

La basura me tenia sacada, entorpecida, angustiada y alucinada; nunca en mi vida revise tantas veces un muro de facebook, con fotos all inclusive, nunca en mi vida le mire las 412 amigas exhaustivamente, nunca en mi vida tuve crisis  del tal tamaño si no me hablaba más de un día seguido.

Después de 2 meses y medio pasando una noche genial e intensa de sexo y pasión fatal cada 10 días más dos días buenos (el del encuentro, porque sabía que esa noche lo veía, y del otro día, porque estaba feliz de que lo había visto) contra el resto de los días arrancándome uno por uno mis pelirrojos pelitos sufriendo por su ignorancia, por su frialdad o por su nueva amiguita de facebook, empeze a pensar que quizás el Sr. Karma no había sido taaaan buenito conmigo.  
Viste ese dicho que dice: "ojo con lo que deseas…" bueno,  tanto que me quejaba de los boludosque me cogían mal… acá tenia al que me cogía bien…

¿¿Por qué señora porque?? ¡Si yo era feliz! Mal cogida pero ¡FELIZ! ¿En qué momento de mi vida derrape por una pija gigante en un cuerpo de corazón pequeño y perdí el control?. Yo, solía tenía ese control, era una malco feliz que aprovechaba mis malas experiencias para reírme con mis amigas y hacer reír a miles de boludas  como yo en un blog!

Así que un día junte coraje… me arme de ovarios, entendí que era mejor dejar de arrugarme y hacerme mala sangre a que tener un par de orgasmos cada diez días, abrí la puertita y al grito de: “ corriéndose al fondo que hay lugar…” y haciendo presión, porque ya no caben ni cenizas de algun finadito, lo tire al closet con el resto de tomuers hijos de una gran mierda que pasaron por mi fucking vida y… QUE PASE EL QUE SIGUE QUERIDAS…