miércoles, 6 de julio de 2011

Teen Spirit

En mi búsqueda de sexo desenfrenado, he decidido probar algunos pebetes, siempre mayores de 18 claro, obvio
Siempre dicen que la carne fresca rinde más, y eso me dispuse a comprobar.
Así que una noche de tantas, media pasada de copas, tuve el honor de que se me acerque un niño de casi veinte años a comentarme que me conocía por ser amigo de mi prima Larita y que siempre desde su adolescencia le había gustado, (yo ni lo recordaba) pero bueno, me expreso que no quería ser muy vueltero así que me invitaba a retirarme así, sin más, a un hotel alojamiento para continuar la velada.
Ante tan poco margen de reacción y atónita por lo que escuchaba, tuve que decir que  si… y bue, ¿que quieren? Odio el chamullo, ¿no me digan que esa propuesta sin filtro no es mucho mejor que aguantarse a un pesado semi borracho que te cuente que se separo hace un mes, mientras baila reggaeton en el medio de la pista como un ridículo? Nahh, gracias, me arranco al pendejo de one…
Así que me retire con mi nueva adquisición a un hotel cercano, y cuando me quise pegar una ducha tranquila, el señorito quiso meterse.
“¡¿Hola?¡ perdón, quisiera higienizar mis partes intimas tranquila”
- después lo hacemos en la ducha baby, Salí un segundo.
Ya tirados en la cama, arrancamos el traqueteo pero entre ida y vuelta, a la hora de colocarse el preservativo el muchacho fallo.
-Don't Worry querido, puede pasar, descansemos un ratito y volvemos a intentar.
Volverlo a intentar implicaba otra vez estar 10 minutos por reloj con la cosa en la boca y dale que te dale. Bueno lo de siempre, no reacciono, mas si te confiesa que se había tomado como tres de esas jarras locas que toman los pendejos, que anda a saber que sustancias tienen.
Unas palabras de aliento en estos momentos, con una palmadita en la espalda, más un: “-No te preocupes te llamo en la semana y te doy la revancha (ni soñando)” nunca están demás.



No importa, al tiempo reincidí con otro teenager, y que alegría! Esa furia adolescente y ese espíritu guerrero me hicieron acordar a algunos pasajes de mi adolescencia, ¡que energía pendejo!!. Este me zamarreo de aquí pa´ allá, de un lado al otro, sin anestesia, me dio vuelta como una media, triple mortal hacia atrás y no sé cuantas cosas más. Fue como un tsunami furioso que me arraso de golpe. De esa vez salí con la ciática media dura, (Juventud divino tesoro) pero valió la pena.


(Lo único malo de los pendejos es que sus charlas son muy básicas, y yo de la secundaria y de cosas pelotudas muchas ganas de hablar ya no tengo, pero bueno tienen rápida recuperación, así que: “ - cállate y seguime cogiendo… “ )


Despues del pebetin copado volví a reincidir con otro pebetin que conocí un sábado en un antro de un barrio muy cooool; nos intercambiamos teléfonos, y el domingo a la noche ya me mandaba mensajes… ”Bueno es simpático “ –pensé- , pero continuo con los mensajes el Lunes, martes, miércoles, y el jueves le dije de vernos así lo pasaba a mejor vida rápido porque ya me daba cuenta que era un boludo.
Mis cálculos no fallaron así que el señorito, muy educado, moooy respetuoso, era inevitablemente aburrido. Despues de echarse un polvito de 4 minutos, no pudo al segundo, e intentamos dos veces pero nada, está todo bien, pero a la hora de colocarse el preservativo se va todo a la lona… Otra vez con la leche en el ojo Mariana…


A este no lo consolé, no lo escuche, - no soy su psicóloga,- no le di palmadita, ni palabra de aliento, ni le dije que intentábamos en la semana. Ya estoy podrida de ser buena, si coges mal morite, ¿Qué encima te tengo que reanimar cuando soy yo la que me quede con las ganas?? ¿Y a mi quien carajo me consuela? Chau chau adiós


En fin… la carne fresca puede tener Escherichia coli, cosas que pasan


Señora: Comente por favor. Gracias!