lunes, 30 de mayo de 2011

De coger... ni hablar

Hete aquí, que después de un largo trabajo de campo donde estuve investigando ardua y desenfrenadamente los modos sexuales de los argentinos, sacrificándome para que todas ustedes se puedan reír (mientras yo lloro) he llegado a la triste conclusión (previa encuesta facebookera e intentando no generalizar-) de que el desempeño sexual del promedio del hombre suelto es: MEDIOCRE.
A ver, yo no pido grandes cosas, no uso juguetes, no me enfiesto, no pretendo el kamasutra, ni sexo tantrico. Busco Cantidad y por sobre todo calidad. No tengo problemas de edad, he probado jóvenes, adolescentes, maduros. No me hago grandes dramas por el tamaño (aunque admito que las pequeñeces no me gustan) me han tocado de 1 puño de largo, de 2 puños, de 3 puños y hasta 3 y medio. Tampoco tengo problema con las formas, me he comido mas cabezonas, circuncidadas, dobladitas (esas duelen puff), pero no hay poronga que me venga bien. Lo acepto, soy exigente, amén de reconocer que el promedio de los argentinos, entiende poco de cómo mierda satisfacer a una mujer en la cama.
Lo más triste es que después de un par de fracasos una ya esta susceptible y hasta un poco negativa.
Cuando te vas desvistiendo te sentís como una pobre vaca que va al matadero pensando:
-“¿y este boludo como me cogera?”,
- “para el orto mariana si apenas puede enlazar 3 oraciones … “ ( mi yo mental es más malo que mi yo real, aclaro) Y bueno, ahí ya uno se predispone mal.
A veces pienso que el problema puedo ser yo, ¿No se bancan a una mina muy segura?, mejor me hago la muertita ¿no?”
Y entre traqueteo y traqueteo fue tomando forma este monologo.
Vamos de a poco, hoy voy a hablar de la eyaculador precoz.
A la mujer no todo le entra por los ojos, muchas cosas de la charla previa al sexo pueden secártela, y si el macho que tenes al frente no puede o no sabe expresarse de un modo que a la receptora le parezca interesante, podrá ser Brad Pitt pero resta puntos. En esos casos lo conveniente es pedir la cuenta rápido, saltarle al cuello e ir directo a los bifes, apretadita en el auto, tocada de teta y la siempre bien recibida frase:
-¿Qué te parece si vamos a un lugar más tranquilo querido?
Una vez que se arriba al telo, la previa es fundamental, aunque en realidad si no saben hacerla mejor ir al grano. 
Pero en fin a pesar de la buena predisposición masculina aun faltan aceitar más cuestiones:
-Mis tetas no son de goma.
-mis pezones no se muerden.
-mi clítoris no es reciclable.
-Aunque lo odies el preservativo te lo vas a poner igual.
-no llego al orgasmo en 1 minuto.
Tengo, las que no tengo, infladas de que me la pongan y acaben a los 2 minutos, ¡ justo en lo mejor!!. Y alguno que otro respetuosamente te pregunta:
-¿Puedo terminar? (el que avisa no traiciona…)
¿Y vos que le vas a decir? ¿Qué nooo? ¿ Para qué?, Para que se ponga sensible y después se le baje, y no termines ni vos, ni él, ni nadie, ¿y los dos con cara de orto?
Si les decís que esperen un poquito bajan el ritmo porque no dan más, y eso es peor aún, porque hay pocas cosas tan fastidiosas como que te estén dando parejo y entero y de repente empiece a escasear; además la presión no es amiga de la concentración así que:
-Mah si… termina!
Una vez que el señorito desagoto se acuesta en la cama panza arriba con una sonrisa de oreja a oreja mientras vos intentas hacerle entender que en breves te va a tener que echar otro porque se pudre
Odio quedar como una maldita perra alzada que reclama un polvo más. ¡Por favor, no estoy pidiendo nada del otro mundo!!!
Es detestable la miradita del estilo: “- uuuy esta es una loca histérica enferma sexual-“ mientras el pelotudo te acaricia la cabeza diciéndote jocosamente.
-¿Te quedaste con ganas mi amor?
Pedazo de orangután, yo también quiero tener un orgasmo ENFERMOOOOOOO, ¿¿Me podes coger de nuevo????!!!!
Y claro nunca van a faltar las justificaciones del estilo:
-Uy estaba muy cargado
-me calentaste mucho
-el primero siempre es así, para el segundo mejoro.
Pero lo peor de lo peor es el que no se da por aludido de su problema y te sigue cogiendo brevemente como si fuera lo más normal del mundo. ¡O peor aun! El que termina sin haber ni empezado (de esos escuche historias hace poco)
¡Mujeres basta de limosnear sexo!
Cuando se viene el segundo, pueden pasar muchas cosas, pero de esas hablo en la próxima…
(Y para las que contestaron la encuesta diciendo que las cogieron excelentemente: cuando se cansen pásenmelos!...)